De la supervivencia a la identidad: Lo que la caza revelaba sobre las primeras comunidades en México.

Dibujo a mano con tratamiento digital

¿Alguna vez te has detenido a pensar lo que significó la caza para la evolución de la humanidad?

El hombre que observas en la ilustración, ¿qué animal cazaba?, la herramienta o arma que sujeta, ¿qué es?, ¿qué otros elementos observas en la imagen?.

Los elementos que sirvieron de inspiración para recrear la escena de caza que observas arriba, originalmente fueron plasmadas por separado en pinturas rupestres de la localidad rural de Tlaxcantitla, Tlahuiltepa en el estado de Hidalgo, México.

Pero, más allá de la cacería, ¿qué otro uso o simbolismo tenían estas representaciones?

Como mencionaba, recreé una escena de caza y, bien se sabe que, la cacería fue fundamental para la supervivencia y evolución humana, actuando como el principal sistema de sustento desde hace aproximadamente 300.000 años hasta el desarrollo de la agricultura.

Dicha práctica permitió obtener alimento, pieles, huesos y herramientas, impulsando el desarrollo cognitivo, la organización social y la capacidad de transmitir información en grupos de parentesco.

También, se sabe que estas manifestaciones revelan un significado cultural y simbólico vinculado a ritualesmitos e identidad civilizatoria.

El reciente hallazgo en 2025 del Cañón de las Manitas en Tehuacán, Puebla, donde el INAH confirmó la existencia de pinturas rupestres con hasta 10 mil años de antigüedad en espacios que funcionaron como ceremoniales nómadas, reafirma que estas imágenes trascendían la mera documentación de la subsistencia.

El sitio se compone de cuatro unidades arqueológicas (Tinaja I, II, III y IV), a lo largo de un cañón formado por un arroyo intermitente. Las unidades I y II habrían fungido como espacios ceremoniales de bandas nómadas, con más de 30 manos en negativo y positivo con pigmento blanco sobre fondo negro, con posible antigüedad de 10,000 años.

Las unidades III y IV presentan imágenes antropomorfas, zoomorfas y gráfica geométrica abstracta en pigmentos rojo y blanco. Importante mencionar el interés que la comunidad ha expresado en participar activamente en la preservación del sitio junto al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Aproximadamente, a unos 230 kilómetros de distancia, una visión similar se confirma en el reciente descubrimiento en el Cerro El Venado de Tula, Hidalgo (2026), donde se identificaron 16 elementos entre petrograbados y pinturas rupestres, algunos que podrían remontarse a la prehistoria y otros al periodo Posclásico. El hallazgo formal fue el 3 de enero de 2026, aunque las comunidades locales ya conocían algunos de estos elementos desde 2025.

Entre las figuras destacan representaciones de personajes con chimalli (escudo en náhuatl), tocados y atributos asociados a deidades como Tláloc, además de posibles venados, serpientes y símbolos abstractos. Algunas pinturas fueron elaboradas con pigmentos minerales o vegetales, y los petrograbados con técnica de puntillismo. Especialistas consideran que su ubicación responde a fines rituales o simbólicos, posiblemente relacionados con fenómenos astronómicos o calendáricos.

Para estas culturas, cada pintura era un manifiesto de identidad civilizatoria que entrelazaba la supervivencia física con la cohesión social y la memoria mitológica, demostrando que su cosmovisión veía en la naturaleza no un recurso inerte, sino un aliado divino del cual dependía el equilibrio del mundo.

Hasta la fecha, se tiene registro de más de 3,700 sitios arqueológicos distribuidos en tres regiones, de acuerdo con datos del INAH:

  • Norte: Baja California Sur, Chihuahua, Coahuila, Sonora, Tamaulipas, Nuevo León, San Luis Potosí, Durango, Zacatecas.
  • Centro: Hidalgo, Estado de México, Morelos, Oaxaca, Tlaxcala, Puebla, Michoacán.
  • Sur-sureste: Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Yucatán, Campeche.

Entre ellos, es preciso recordar que La Sierra de San Francisco, Baja California Sur fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993.

Respecto a los elementos que observas en la ilustración, son figuras sueltas que permitieron una interpretación y reconstrucción de una escena de caza, que ahora, podemos pensar y relacionar a un posible uso ritual:

  • Figura de sol.
  • FIgura de serpiente.
  • Figura de hombre con posible arma y probablemente cazando a un animal (en imágenes similares, es un venado el mayormente representado).

Una pintura rupestre, o también llamada pictografía es toda figura realizada sobre un soporte rocoso (muro, afloramiento, acantilado, peña, abrigo, cueva o bloque aislado, que fue fue intervenido con pintura vegetal o mineral).

Un petrograbado (también conocido como grabado rupestre o petroglifo) se define como una representación artística o simbólica obtenida mediante la técnica de grabar, tallar o esculpir sobre la superficie de una roca natural.

A diferencia de la pintura rupestre (que se aplica sobre la roca con pigmentos), el petrograbado implica la remoción o modificación física de la superficie pétrea para crear la imagen.

Pronto recorreré la ruta sugerida por estos antiguos senderos para documentar con más detalle su significado. El hallazgo de 2025 en el Cañón de las Manitas, Tehuacán, y los recientes descubrimientos en Hidalgo (2026), nos recuerdan que estas pinturas no son solo vestigios del pasado, sino llamados vivos a la acción.

Investigar y retomar mi lado creativo para desarrollar este artículo me hizo recordar la frase de una canción turca (Unutmamalı’, Tarkan, 1994):

“Unutmamalı seni, unutmamalı,
Bu aşkı, bu geceyi, bu gözyaşını…”

“No debo olvidarte, no debo olvidarte,
A este amor, a esta noche, a estas lágrimas…”

Desde las cuevas de Tehuacán hasta los abrigos de Altamira, el arte rupestre nos invita a recorrerapreciar, preservar y recordar.

Si este artículo resonó en ti, te invito a seguir leyendo aquí y a explorar más en mi sitio oficial, así como en mi cuenta de Instagram @hazaviajero

¡Hasta pronto!

Hazael Juárez

Referencias Bibliográficas Seleccionadas
1. INAH.
 (2025, julio 24). INAH confirma descubrimiento de pinturas rupestres en Tehuacán. Proceso. Recuperado de https://www.proceso.com.mx/cultura/2025/7/24/inah-confirma-descubrimiento-de-pinturas-rupestres-en-tehuacan-355477.html
2. Cultura Hidalgo. (s.f.). Pinturas rupestres: una ventana al pasado. Editorial Digital Cultura Hidalgo. Recuperado el 8 de mayo de 2026, de https://editorialdigital.culturahidalgo.gob.mx/pinturas-rupestres/
Nota sobre el proceso de investigación:
Esta investigación se fundamentó en las fuentes citadas anteriormente, las cuales proporcionan los datos oficiales y técnicos sobre los hallazgos recientes. Adicionalmente, se realizó una revisión exhaustiva de literatura académica, informes de la UNESCO sobre patrimonio inmaterial y estudios antropológicos complementarios para contextualizar la iconografía, las técnicas de ejecución y el significado cultural de estas manifestaciones en el entorno de Puebla e Hidalgo.